¿Por qué un tercio de los españoles tiene varices?
El estilo de vida que adoptamos no siempre favorece la prevención de las arañas vasculares o de las varices gruesas
La insuficiencia venosa crónica, cuya manifestación más común son las varices, ya sea en forma de arañas vasculares o de varices gruesas de venas interiores, afecta a una de cada tres personas en España, según un estudio realizado por la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV).
Este dato pone de manifiesto la importancia de la prevención de las varices, así como de la atención por parte de los especialistas -los angiólogos o cirujanos vasculares- para su diagnóstico, tratamiento y seguimiento.
De hecho, identificar los síntomas cuanto antes puede ser clave para evitar su agravamiento y, con ello, la aparición de incapacidad u otras complicaciones.
**\*\***
Cómo prevenir las varices
Existen algunos factores de riesgo de las varices, como la obesidad, el sobrepeso o el estreñimiento, que generalmente pueden prevenirse siguiendo una dieta adecuada y equilibrada y un estilo de vida activo.
En algunos casos, sin embargo, prevenir las varices puede ser más complicado. Por ejemplo, para aquellas personas que trabajan muchas horas de pie (vigilantes de seguridad, tripulantes de cabina, etc.) o sentados (conductores, trabajadores de oficina…).
A pesar de todo, existen algunas pautas que pueden ayudar, como hacer algunos descansos para estirar o mover las piernas cada cierto tiempo, o evitar cruzar las piernas al permanecer sentado.
La vestimenta también desempeña un rol importante en el desarrollo de las varices, siendo recomendable evitar el uso de ropa demasiado ajustada. También es preferible evitar los zapatos de tacón alto (más de 3-4 centímetros).
A la hora de irnos a la cama, puede prevenirse la aparición de varices si intentamos que las piernas queden un poco más elevadas que la cabeza en el momento de acostarse.
**\*\***
Identificar los síntomas
En condiciones normales, las venas de nuestras extremidades cuentan con unas válvulas que impiden que la sangre que asciende desde las piernas hasta el corazón retorne.
Sin embargo, en las personas afectadas por varices, estas válvulas están obstruidas y dificultan el ascenso de la sangre, lo que, a su vez, produce un aumento de la presión que hace que las venas poco a poco se vayan dilatando.
Los síntomas más habituales de las varices son dolor, hormigueos y picores en las piernas. En casos más pronunciados, las varices pueden provocar la hinchazón de los tobillos hacia el final del día.
Para identificar las varices y tratarlas lo antes posible, es fundamental acudir al médico de atención primaria para que realice una derivación al médico especialista, el cirujano vascular, quien es capaz de realizar un abordaje global del paciente.